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martes, 28 de abril de 2015

No sé escribir un jodido poema de amor

No sé escribir sobre amor cuando lo intento
pero me sale sin querer cuando te miro
cuando adivino traviesa tu sonrisa
si jugaste a decir algo malvado.
Hablo de amor cuando acaricio
las líneas de tu vientre, terso y suave,
aún no castigado por los años,
y obedezco sin demora sus señales.
Cuando consigues que las sábanas se encharquen
y en ese tiempo no me importen los relojes,
verificar el contraste de tus labios
y encajar perfectamente entre tus piernas.
Dejar que me veas sin mirarme
que conozcas cada pliegue y cada anhelo
como no supo ver nadie en una vida
con la complicidad resbalando en cada poro.
No sé hablar de amor ni medir versos
porque amor es todo el tiempo que pasamos,
sin papeles ni presagio y en mi vuelo
seguir queriendo anidar entre tus brazos.

lunes, 27 de abril de 2015

Cuenta atrás

Ya estoy preparada.

Espero con calma el momento
de llenar mis días de horas libres
vaciar mi cuenta de estabilidad
aumentar la cola de los desahuciados
afilar mis zarpas de gata.

Para arañar un poco la vida
y mirar bajo la piel levantada.

Habitar sueños nuevos en distintas moradas
caminar otra vez a tu lado
con la vida en maletas y cajas.

Buscar otras fuentes que nos quiten la sed
… o inventarlas.

Volver a pensar qué queremos
para retar a la inercia estancada
para asustarla con las zarpas abiertas
y  la cola… bien erizada.

Mamá quiero dejar de ser tan intensa


Está tronando, y no consigo concentrarme. Creí que era el marco ideal para sacar de paseo mis miserias y exponerlas después chorreando como un canto a ese dolor que rescato cada día para que no se atasque en mis arterias, para limpiarlas de él como si fuese colesterol, pero nada brota. Quiero dejar de ser tan intensa porque todos los días no se puede sangrar, porque tengo aburrido a mi perro, porque por mucho que dejo que las manos se muevan, el estómago digiere más lento. Quiero dejar de ser tan intensa porque me mareo, porque hoy reniego de un transcurrir de días tranquilos con los ojos templados y la tinta seca. Porque lo quiero todo. Porque quiero explorar fuera y dentro, ponerme al límite, beber de la tormenta y de los floreros. No despedirme, quedarme al acecho de cada mirada y cada palabra. Robarle al silencio cualquier momento impreciso y llenarlo de mí, convertirlo en un poema...no aburrir tanto al perro. Caminar por tu sonrisa sin cansancio, disolver todos los lunes del año en un vaso y tomármelos con un antiácido. Hacer mudanza de sueños al menos una vez por semana reflejando las señas en cada verso, y sacarme el carnet de donante de adrenalina. Pero hoy diluvia y nada brota, y tengo aburrido a mi perro. Quiero dejar de ser tan intensa, ir al gimnasio y dejar de fumar.

jueves, 23 de abril de 2015

Garabatos

Garabatos. Puedo pintar garabatos, que apunten a un sueño, sin pulir, a un alma que no termina de asomar porque tiene complejo de iceberg. Pero serán sólo eso. Ligeros esbozos que van abriendo agujeritos por los que se cuela la sed de sentir sin restricciones. Se tropieza y se tapona, y no termina de fluir. Hay demasiada sed roma. Voy a beberme todas las ganas que quepan en un tercio tras otro, hasta que se me atraganten las fuerzas que coleccioné sin saber para ahogarme.

viernes, 17 de abril de 2015

SOY UNA EXHIBICIONISTA


Soy una exhibicionista.
Hace tiempo que me aburren las conversaciones sobre el clima,
y las que pasan de puntillas por la última portada del periódico,
o peor aún, de la prensa rosa.
¿Hola?

Soy una exhibicionista porque
cuando escribo enseño las tripas
y elimino la tercera persona
buceando en lo más hondo
para vaciarlo a tus pies.

Soy una exhibicionista de dudas, de miedos,
de amores y desamores
de pérdidas y de reencuentros…
hasta en la tercera fase.

Porque no quiero llenar el espacio
diciéndote lo que comí ayer
o si voy a dejar de fumar,
si no es porque fuese a dejar de fumarte.

Me dan igual la caída de las hojas de los árboles
o la manera en que vuelan los pájaros.

No presto atención al olor de la primavera
si no está envuelto en tu olor
ni escucho el murmullo del mar
si no dice algo que pueda interpretar como mío.

No voy a esbozar un poema contando los versos
las sílabas, las rimas, olvidando qué quise decir
diluyendo lo que sale de dentro
para buscar una forma o un ritmo.

El ritmo lo marcan las teclas,
los latidos de lo que escribo
mientras vierto en la pantalla
cada palabra que sangro sin gabardina…
porque soy una exhibicionista.

Que vengan los afamados poetas
y sus harenes de musas,
a meterme en la cárcel
por escándalo público.

martes, 14 de abril de 2015

Habitándote

Hoy me he caído en la vida
y se han arañado mis fuerzas
tratando de frenar el golpe.
Magulladas ya las ganas
de seguir buscando el resorte
donde activar la mecánica del día,
vuelvo a casa.
Regreso con la sonrisa herida,
encharcada de nubarrones
que respiré esta mañana.
Cae la tarde y no ha despejado,
pero vuelvo a casa para pedirte
que laves mis penas a lametazos.
Para buscar cobijo en tu pecho
porque sólo eso, amor,
consigue sacarme a flote
cuando vuelvo malherida
de cualquier naufragio cotidiano.
Vuelvo a casa para acostarme a tu lado
remendadas ya las velas
con la tirita de un beso.
Acaso mañana sea yo
quien zurza pedazos
o lama tus heridas si te caes,
desinfectando el hastío.
Pero volver a ti siempre
a la casa que es tu piel,
descansar en ella, sobre ella,
en el único lugar donde todo flota.