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viernes, 25 de febrero de 2022

Ausencia, Vértigo, Vuelco, Bombeo, Vacío.

Cerca de casa, llegando al cruce 

de tu impaciencia, 

la primera hostia en la frente. 

Como un enjambre el silencio

aguijoneando las pieles, 

previamente en carne viva. 

Ausencia. 

Girar la llave y al abrir, 

los mordiscos de los monstruos 

que custodian tu recuerdo,

devorándonos. 

Vértigo. 

Y detrás del umbral de lo que siempre 

fue refugio y santuario,  

el tiempo detenido. 

Tus huellas, 

arrugados los bordes de tu descanso, 

algún juguete abandonado en un rincón

esbozando un bodegón improvisado. 

Vuelco. 

Derrumbarnos al dejar las llaves

y liberar el dolor, 

desgarrarnos sin amordazar el llanto

para aflojar un poco la presión

antes de que el corazón estalle. 

Bombeo. 

Y sin pretenderlo, darnos cuenta,

de que los colores, 

las texturas y las paredes, 

vibran distinto. 

Con un pedacito menos, 

en otra frecuencia cardíaca. 

Vacío. 



martes, 15 de febrero de 2022

KUMO

Recuerdo a todas horas 

la tierra roja de tus patas

el sumergir de mi nariz y mis manos

en los negros campos de tu lomo 

y acariciar la isla blanca y moteada de tu pecho.

Añoro la calma en que nos mecíamos 

al compás de la caricia larga y suave de tus lóbulos, 

adictivos, relajantes, esponjosos...

pero siempre alerta, 

mientras apoyabas tu carita en mi pierna

conquistando con tu mirada

el reino de mi derruido cuerpo

rendido bajo tu trufa. 

Tu curiosidad infinita,  

de par en par todas las puertas de la casa

y de nuestros corazones.

Tus recibimientos alegres, 

tus lloradas despedidas, 

tus esperas junto a la entrada.

Los atardeceres molino y espigas, 

y tus idas y venidas pendiente siempre 

de nuestros pasos.

La alargada sombra de nuestras figuras

con la tuya a nuestro lado.

Y  siempre, siempre, tu mirada eterna,

inolvidable, irrepetible, mágica,

de frente, de reojo, de soslayo...

traduciendo cada gesto, 

pendiente del más leve movimiento, 

cum laude en todas nuestras acciones.

Recuerdo Don Quijote, Valdepeñas, 

los paseos en Vallecas y por el parque 

de los patos, 

el retumbar de tus ladridos, 

tu energía inagotable.

Y de nuevo infinita, hasta el final, 

tu mirada, 

volando en apenas unos segundos 

a horizontes inexplorados. 

A los campos espiga y fuego, 

donde pasear para siempre 

fundidas nuestras sombras en la tarde. 

Gracias por tu amor sin condiciones, 

por habernos dado tanto en tantos años 

por tu nobleza, tu alegría y por ser luz. 

Ya brillas para siempre. Siempre gracias. 

sábado, 22 de enero de 2022

Las ausencias no gravitan en vacío

Perder la cuenta de las pérdidas

cuando transitas por el hemisferio equivocado

y no hay un plano para conectar 

los cables de colores sin que todo estalle. 

Razón, control, naufragio, 

tabla...desconectarse. 

Envolver toda la niebla con tu ausencia, 

exhalarla a través de mi vacío, 

precintar encapsulado el desengaño. 

Para no gravitarte. 

Para no gravitarme. 

sábado, 18 de diciembre de 2021

Micro

Estaba tan solo tan solo

que escribió socorro en una sábana

y la colgó en su ventana. 

Se deshicieron la tela y la carne, 

mientras esperaba. 

sábado, 20 de noviembre de 2021

Duele

Un calambre grita 

desde el mismo punto 

en el mismo cuerpo. 

Duele igual. 

Los giros, los amagos, 

los silencios apoyados en la espalda. 

Respirar una caricia. 

Duele igual.

Pasear por la piel expuesta

y presionar, sin fruncir el ceño, 

con los labios apretados en las paradas

que se suceden entre las vértebras. 

Imaginar el abrir de puertas de la carne

el ir y venir del flujo de viajeros... 

fibra, músculo, hueso.

Se empujan, se traban, se acoplan.

Aflojar los dientes relajando el ceño. 

Y ponerse de nuevo en marcha 

lubricando el engranaje. 

Silencio. 

Un calambre grita desde el mismo punto en el mismo cuerpo. 

Duele igual. 

domingo, 14 de noviembre de 2021

Parca

El tiempo se me pega en la sonrisa

y tira de sus comisuras hacia abajo, 

las ganas se perdieron con las prisas

dejando los sentidos, congelados. 

Y en esta situación de punto muerto

descubriendo en la pared formas freudianas

con neuropático consumo de las horas

espero tras la puerta, tu llamada. 

lunes, 26 de abril de 2021

Mi cruz. Y punto.

Puedo tejer excusas

 y zurcir sonrisas,

doblar las ganas con esquinas perfectas, 

con las que autolesionarme. 

Tropezar en el pasillo que me lleva

del hastío a la indiferencia

y yacer imperfecta 

entre el fuselaje estrellado. 

Dejar que la vida siga siendo

eso que dicen que pasa,

mientras veo mi cometa caer

en cada amago de vuelo. 

Y remendarla. 

Seguir cosiendo sin patrones, 

porque si enhebro mis principios, 

habré  llegado a mis finales.