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jueves, 11 de diciembre de 2025

Certezas

 

Tanto pensó en cómo disipar las dudas,
que olvidó calcular el alcance de las certezas.
Solo sé que había vida antes de ti,
y que seguirá habiéndola cuando te vayas.
Es solo que este momento vital 
se ha tragado todas las fuerzas 
y ha vomitado desgana. 
La desgana es viscosa 
y se pega en las costillas, 
teje membranas por las que no entra el aire, 
y el peso del cuerpo 
se multiplica por mil.
Es entonces cuando noto 
que algo más fuerte que yo me frena, 
y mi cerebro se agrieta 
y se rompen las conexiones.
Incapaz de pensar, es difícil decidir. 
Y la vida no hace más que bifurcarse, arrollándome en cada giro.
Soy la que saluda desde todas las cunetas, consciente de que este tren va demasiado rápido para subirme.
Permíteme quedarme aquí tumbada, 
mirando el tráfico de las obligaciones, 
las demandas silenciadas 
y los guijarros necesarios 
para la supervivencia.
Me pesan las manos, 
la piel y los años, 
para tratar de reconstruir(nos).
Dejaré madurar los pedazos
como compost, 
en la almohada.

Vuela

 

Hace tiempo yo era de suplicar,

de prefiero un pedacito tuyo 

antes que renunciar a ti,

de por favor no me dejes.

Ahora,

tengo a fuego grabado, 

que solo tendrá la suerte de estar conmigo, 

aquella que quiera estarlo, 

que me valore y me disfrute,

mientras camina a mi lado.

Llevas un año 

caminando por la acera de enfrente

y aún sigues con el paso cambiado.

Que los paseos por las nubes

solo existen en las pelis malas,

y están sobrevalorados.

No, no podrás echarle la culpa 

a mi sombra,

de que se trague tu luz.

Tienes de par en par las puertas,

y mis mejores deseos.

Si el nido te aprieta,

no es tu talla.

Anida allá donde quieras,

donde no sea un esfuerzo acariciar

el plumaje, sedoso o despeluchado.

El tiempo pasa muy rápido,

por eso no te conformes.

Sacude tus plumas y avanza.

Vete ya,

vuela muy alto.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Entre las vísceras

 

Tengo miedo a la verdad y sin embargo, la necesito para no derramarme.

La duda cada vez estrecha más sus garras y al trocito de pecho con el que conecto, le va faltando el oxígeno mientras siento como se cierra.

Duele cerca del corazón y desde ahí se abre un canal poderoso directo a las tripas. A veces siento que es un camino antiquísimo, en penumbras y sin asfaltar, por el que he transitado muy poco, sobreviviendo entre atajos o rodeos, con más oxígeno y menos desniveles. 

Más luz significa a veces, menos monstruos a la vista,   aunque los lleves contigo. 

Más luz otras veces significa,                                          distraer la atención mientras la oscuridad dentro crece.

Aquí dentro hay mucho eco. Aquí dentro hay mucho frío.

Se me pierden las palabras al contacto con el aire. Desaparecen, y de nuevo el miedo, la asfixia, las tripas, este habitarme sin nadie que cierre el espacio. Suena el silencio.

Entre las vísceras.





jueves, 4 de septiembre de 2025

Un puente

 

No dirige la mirada, apenas microsegundos, más allá de la altura del hombro, hacia la última curva del lóbulo de la oreja, acaso entre los cabellos, como ráfagas de luz en un cruce.

Huidiza, pero curiosa, se posa a veces desde la diagonal de la avenida del rabillo del ojo en mis pestañas, y adivino una sonrisa si parpadeo, que no termina de asomar al balcón desangelado de su boca.

Imagino su voz como cláxones, sirenas, metales chocando, y sin embargo retumba su silencio infinito, me faltan los acordes de su garganta para que esa ciudad cobre vida, y los callejones de mis bolsillos se llenen de bullicio y se vacíen de arena.

Es como un animal enjaulado buscando una salida, y a la vez, una tregua, y cada paso hacia la puerta retrocede dos, contra los barrotes y su propio impulso, contra sus deseos.

La jaula como una alcantarilla, arroja sobre el asfalto los desechos de su autonomía y le silencia.

Ha olvidado volar porque no recuerda su nombre.

De repente, irrumpe en mi letargo la imagen de unos pies diminutos, arropados por unas botitas azul marino y calcetines calados de color marfil, repletos de minúsculos agujeros que cubrían una pantorrilla rechoncha. Recuerdo saltar con fuerza con esos piececillos infantiles y sentirme casi volar. Y se dibuja en mi memoria un mapa somático de recuerdos.

La huella táctil de una caricia al lavarme el pelo, el olor a jabón de Marsella, los muelles entre la lana pinchándome suave la espalda o la rodilla al darme la vuelta, el peso sobre el pecho de las mantas…

Recuerdo el olor del barro y el frescor del chorro de agua cayendo por mi barbilla, el ruido de los piñones al remover y extraerlos de la lata oxidada que los custodiaba, el sonido de la piedra contra el tocón y el delicioso sabor de esas tardes.

Y entonces deseo con todas mis fuerzas, capturar una de esas huidizas miradas, para construir sobre ella un puente neuronal que encienda el bullicio, abra la jaula, que le devuelva su nombre, y que enraíce mi infancia.

sábado, 16 de agosto de 2025

La cabaña II

 

Cuando creo que mi piel es tan dura

que un arañazo apenas podría notarse,

se abre y se disuelve.


El eco del rechazo en la puericia

golpea con furia la puerta,

con otras manos,

otra cadencia,

otro cuerpo.


En mi carne resuena sordera, tambores en las costillas,

agujas en la memoria.


Y basta un silencio,

una excusa,

una palabra adornada,

para leer entre líneas

lo que nunca será pronunciado.


Mi corazón solo bombea tristeza,

palpitando dentro de un puño,

como en una incubadora. 


En penumbras paso los días,

sin fuerzas para alzar las persianas.

La luz ya no me pertenece.

Desterrada en este lugar,

a veces me siento a salvo.


Los huesos reclaman descanso

mientras la carne se marchita.


Y la vieja, inaccesible cabaña

recobra todo su atractivo:

como un ciclo,

como un final perfecto

donde volver a exhalar

la sombra que aún me habita.

domingo, 25 de mayo de 2025

O2


Una y otra vez se apaga.

Pese a mi persistencia y mi técnica,

pese a la leyes de la física y la lógica,

se apaga.

Sin ninguna razón aparente

más allá de que las cosas pasan, 

ajenas a nuestros deseos,

a pesar de nuestros esfuerzos

inevitablemente, 

suceden.

Y sin embargo lo obvio

se torna en interrogante

que repta y aprieta y ahoga,

multiplicado por sus pupilas.

La respuesta siempre estuvo disponible,

a pesar de nuestra insistencia en forzar.

Solo había que soltar y dejar ser.

Solo había que parar para secarse el sudor.

Y observar como prende sin más, cuando hay oxígeno.

jueves, 22 de mayo de 2025

Tablas

Desde esa indiferencia bien subrayada, 

por si acaso osase durante un instante 

olvidar la posición que ocupa ella en el tablero,

crecen las ganas de sostener la sonrisa

y retirarse, sabiendo desde las vísceras,

cuando resulta monótona la partida.

Nunca olvida donde no llegarán 

alfil, peón ni caballo,

ni ganas de sacar la reina,

reservada siempre, 

para quien sepa verla.



viernes, 2 de mayo de 2025

Gota a gota, la nada

Y ahora , que hace ya tiempo 

que miro la vida desde una rendija,

me deslumbran las cosas que 

suceden demasiado rápido.

El dolor aparece de manera cíclica,

como una primavera rancia


plagada de lluvia y colores 


atropellados 


mezclados torpemente


en una paleta de carne


que trata de no pudrirse 


entre las hojas perdidas


de otras vidas.


Pero se pudre,


barro, salitre y hojas arrancadas.


Se pudre de todos los colores 


como brea.


Se pudre,


de todas las vidas observadas


desde la rendija húmeda 


donde se cuela,


de manera cíclica, 


gota a gota,


 la nada.








domingo, 2 de marzo de 2025

Invisible

No hay mucho más que decir 

desde el lado seco de la ventana. 

Me miras, pero no me ves. 

Te miro, pero no conecto. 

Te hablo, pero no me escuchas. 

Me oyes, pero estás muy lejos. 

Y siento que cuando me miras, 

de nuevo desaparezco.

Mientras, se va sucediendo 

el número incontable de veces 

que abro y cierro los ojos, 

sin ser vista, sin verte, 

sin vernos. 

Crecí invisible, 

y ha sido mi escudo y mi hoguera. 

En ella ardieron lágrimas secas y miedos, 

sepultados por cenizas que ahora

se remueven y dispersan

y se meten en los ojos arrugados.

Esos, que aún se abren y se cierran,

conscientes del incierto pero finito

número de parpadeos que restan,

antes del fundido a negro.

Después solo quedará la duda

de si alguna vez fui real.


viernes, 7 de febrero de 2025

Escribo al dolor

Escribo al dolor 

porque es lo que llena mis espacios

y modela mis vacíos, 

porque es la constante en el caos,

porque se acuesta y se levanta conmigo.

Porque es lo que me abraza y lo que me ahoga,

lo que me grita y me silencia,

lo que me nombra.

Escribo al dolor 

porque llegó para quedarse 

y ahora es parte de mi.

Sólo él permanece, 

mientras mudan mis recuerdos,

mis pretensiones, mis luchas,

mi cuerpo…

Escribo al dolor 

porque transita mis vértices y cicatrices

como puntos de sutura contenedores,

para que no me vacíe.

Escribo al dolor porque me ancla,

y será lo que siga aquí, 

impregnado en mi piel,

cuando ya ni siquiera la habite.




sábado, 7 de diciembre de 2024

Naturalmente

Nada como perder la esperanza

para que el espacio se reconstruya solo

en el hueco que se crea 

justo cuando dejas de apretar.

viernes, 29 de noviembre de 2024

Focos

Todos buscan los focos. 

Los que les tiran piedras en público, 

en la noche solitaria los anhelan. 

Los que los critican, 

destellean bajo ellos 

sobre alfombras rojas y photocalles, 

en fiestas privadas y apps. 

Mil fotos felices con la sonrisa perfecta. 

El sistema que critican les engulle. 

La transparencia, escasea. 

Los aliados, atacan,

las hermanas, excluyen. 

los honorables, apestan, 

la sinceridad, aterra. 

Todos buscan los focos. 

Una respuesta precisa,

una exclamación perfecta, 

desfile de onomatopeyas en muros, 

emojis, me gusta,...mi reina... 

las frases vacías desbordando

la rapidez de respuesta. 

Y silencio unos instantes, 

hasta una publicación nueva,  

para coger aire y seguir

hacia la próxima incongruencia. 


jueves, 19 de septiembre de 2024

Sí quiero

El feminismo rompió la tubería 

que acumulaba el hediondo desperdicio,

emparedado desde hace siglos

entre silencio y vergüenza. 

Y gota a gota, año tras año, 

veo desfilar ante mis ojos

mujeres de todos los colores, 

apagadas. 

Medicadas, doloridas, 

angustiadas, malheridas, 

con la espalda deformada 

de cargar con el sistema. 

No hay pastilla efectiva

para los efectos secundarios

de estar casada

con quien produce  los síntomas. 

No hay consuelo para el llanto

tanto tiempo contenido, 

por todo lo que enterraron sin saber

que el primer consentimiento dado, 

fue su primera sentencia. 

Ningún sí es absoluto. 

Ninguno, irrevocable. 

Pero la libertad sana

con efecto retroactivo. 



TOC TOC

Tengo ásperos los nudillos

de llamar a tapias tan sordas

como mudos mundos, 

sordos los gritos que gargantas silencian

y cien mil gemidos. 

Ojos secos y lágrimas de silicona, 

en escaparates de moda sobre la salud mental. 

Se pudre en el desván la ruina

mientras brilla la purpurina en todas las

 portadas, los portales y los muros. 

Muros como tapias cuando llaman 

los nudillos de los que de verdad se abrasan. 

Al otro lado de la pantalla. 

Mudos. 

jueves, 18 de julio de 2024

Hace tiempo

Hace tiempo que no sangro versos

que no vomito rabia, 

que no lloro ausencias. 

Hace tiempo que camino de la mano

de cierta indiferencia, 

esquivando meteoritos que

salpican de polvo cada  impacto de mierda

ensuciando los ropajes que se quedaron

 adheridos hace ya demasiado, 

y  no he sabido despegar. 

Es que NO HE SABIDO DESPEGAR. 

Y por eso cada vez, repto más bajo. 


domingo, 7 de julio de 2024

Kilómetro cero

Parte la tierra que pare raíces, 

madre, 

partiéndome en dos a mi también. 

Con tacto de invierno, 

mecida en toquilla de esparto, 

congela posibilidades en el momento exacto 

en el que mudan a puedes... 

para dejar de estar desde el kilómetro cero, 

para dejar de ser. 

domingo, 30 de junio de 2024

La luz absurda

 Hoy sonrie diferente. Ya lo sabe. 

No más incertidumbre, dolor, espera ni decisiones. Basta saber que nada más. Ni una obligación, ni un recuerdo, ni más deseos frustrados. Ni una gota más de soledad muda atrapada en sus absurdos poros. 

Liberador saber que no habrá futuro, que no se perderán más días porque están perdidos de antemano. No más peregrinaje por el escepticismo o el reproche, ni por la pegajosa condescendencia. 

No mas esfuerzos en la normalidad de un día que ya  duele desde antes de que empiece, como puñales y tasers alternados con sarcasmo. El día será tan negro como la noche, como siempre tuvo que haberlo sido. No se habría destrozado el cuerpo por el esfuerzo sostenido de intentar mantener viva, a contraviento, una luz tenue que nunca logró iluminar nada. Retirar las cansadas manos y dejar que se extinga la llama, para esparcir finalmente, satisfechos, las cenizas. 

miércoles, 30 de agosto de 2023

Pausa

En las orillas del tiempo, 

me detengo 

y observo el galeón de los años, 

hundido. 

La inmensidad y la insignificancia. 

El lamento intempestivo. 

Lo que no fue, 

y lo que pudo haber sido. 

El tesoro bajo las oscuras aguas, 

perdido. 


lunes, 14 de agosto de 2023

Origen

Es temprano y el pavimento ya huele a sudor, a hastío y a prisa. La muchedumbre se desliza sobre él como un enjambre ruidoso que arrasa a su paso la calma. Alguien frágil no puede seguir el ritmo y se cae, y el estruendo del impacto se abre paso por encima del zumbido. Y ocurre. 

Alguien se aparta rápido para que no le salpique la sangre. Alguien pasa por encima con gesto incómodo. Alguien de reojo afloja el ritmo sin detenerse. Alguien le incorpora bruscamente sin preguntar y se aleja apresurado. Alguien se sitúa a su altura para encontrar su mirada, y es entonces, sólo entonces, cuando la masa durante unos instantes, adopta forma humana que rápido se desvanece mientras critican a los que no lo hicieron, a los que tienen prisa, a los que no miraron...y se felicitan y agasajan entre ellos. En el suelo, sigue sangrando, pero está muy abajo. Ya no le ven. Nadie se fija en sus piernas cargadas de cicatrices, ni en la roída y resbaladiza suela de sus hambrientos zapatos. Destinado a caer una y otra vez, porque donde vive, no hay ni habrá zapatos para todos. Hasta que alguna vez alguien, más allá de pasar por encima o levantarle, quiera saber de verdad, y tenga el valor de mirarle. 


lunes, 27 de febrero de 2023

Contra la pared

Me agoto en el bucle infinito

que se rompe una y otra vez

antes de cerrarse, 

sin espacio para insuflar el

oxígeno que necesitas. 

Mido cada silencio que vertebra

el universo de sílabas que

se se unen y se amontonan

para hacerlas respirables. 

Sopeso el impacto

y la superficie de la piel

que se desgarrará con algunas palabras

y coreografío cada trago de saliva. 

No puedo arriesgarme a dejarte caer

si mis manos se deshacen. 

A veces simplemente no soy real

aunque sea verdad siempre. 

Y bailo a tu lado en el filo que separa

la respiración entrecortada y la asfixia, 

para que no te rasguen los cristales 

que hay desde mi garganta

 al segundo exacto en el que todo estalla.